
Incluso sin esta última consideración, el estancamiento sería perverso. En el bloque secesionista, las tendencias se radicalizan con la subida de los anarquistas “anticapitalistas” de la CUP y la remontada de los seguidores de Puigdemont. Y en el “constitucionalista”, además de la deriva socialista, continúa el desplome de Ciudadanos, en…